La vida sigue

La vida sigue, que no equivale a decir que la vida sigue igual, en absoluto sigue igual. Mostrar lo cotidiano tampoco equivale a soslayar los efectos devastadores de la crisis económica, implica la necesidad de expresar que más allá del miedo inoculado y de las dificultades reales para afrontar esa crisis, sigue existiendo la vida. Que no es algo baladí, para muchos de nosotros no es en absoluto baladí.